"Educar es ayudar a crecer"

¿POR QUÉ CREER EN DIOS? – En clase con un ateo*

Oct 30th, 2008 | By | Category: Religión, Teología y Vida Eclesial

Por ALDO LLANOS MARÍN

A.LL.M: Bueno jóvenes, empezaremos esta clase de inicio de bimestre tratando de resolver la pregunta: ¿Porqué creer en Dios?. En estos tiempos actuales que nos toca vivir, tratar de comprender la vida misma, es un ejercicio que le cuesta mucho a los jóvenes de hoy en día, jóvenes que no quieren pensar sobre los fundamentos trascendentes que dan sentido a toda la existencia.

La doctrina católica se caracteriza porque en ella confluyen de modo armónico, la fe y la razón, es decir se armonizan perfectamente lo mejor del pensamiento humano -incluyendo todas las ciencias- pero siempre hubieron muchos intelectuales (filósofos, teólogos y científicos), que trataron de escindirlas, dando como resultado una peligrosa separación que se puede observar en muchas religiones como el Islam y el protestantismo  que son religiones voluntaristas, en las que la razón no se sujeta a la fe.

Las siguientes son las respuestas de algunos estudiantes que participaron en un estudio de la Universidad de Sheffield hace un par de años, en el que se les planteó la pregunta: ¿Por qué creer en Dios?

  • No estoy seguro, pero creer es reconfortante.
  • Debe haber un creador detrás de un mundo tan increíble.
  • Yo simplemente creo… Lo sé.
  • Llevo una buena relación con Él.
  • Porque en la vida hay más de lo que podemos comprender.
  • Porque existen tantas evidencias que nos sugieren que Dios existe y que todo está bajo Su control.
  • Fuí criado dentro de la fe en Dios y después, a lo largo de mi vida, he podido encontrar respuestas a mis preguntas cruciales acerca de mi propia fe.
  • Mi conciencia existe; Si Dios no la hubiese puesto ahí, ¿de qué otra manera podría existir?
  • Yo concibo a Dios como una fuerza, no como una persona.
  • Toda religión cree en la existencia de Dios.
  • He experimentado milagros.
  • Me siento tranquilo porque tengo la certeza de la salvación.
  • Puedo sentir una “presencia mayor.”
  • Dios es omnipresente y está en la vida de todos.
  • Esperanza. – ¡Yo creo que algo creó todo esto!
  • Creo que Él me ayudó de una manera u otra en mi vida, para que pudiera venir a Inlgaterra a estudiar.
  • Creo que existe alguien que observa a los demás
  • No creo que no haya nada más que la existencia humana.
  • ¡Tengo que creer en algo!
  • Estoy vivo, y eso tiene que ser algo… puede ser una fuerza de otro tipo.
  • Intuición.
  • Tiene sentido.
  • Es muy difícil de explicar… simplemente creo, y siempre lo he hecho.
  • Asómate a la ventana.
  • Tomé la decisión después de pensar mucho acerca de esto.
  • Para mí es una experiencia personal, y tiene sentido.
  • Experiencia personal y la manera en que fui educado.
  • Yo he visto y sentido la presencia de Dios en mi vida.
  • He visto cosas que la ciencia no puede explicar.
  • ¡Tiene que haber un Dios!
  • ¡Tiene que haber algo!
  • Antes asistía a la iglesia; Todavía creo en Dios, aunque ya no voy a la iglesia.
  • ¿En qué otra cosa puedes creer un ciento por ciento?
  • ¿Entonces, quién nos creó?
  • ¿Por qué no? Tienes que creer en algo.

Si se dieron cuenta, en todas las respuestas el pensamiento de Dios ronda la mente de todos y así ha sido siempre desde tiempos inmemoriales. Aparece con terca insistencia en todos los lugares y todos los tiempos, hasta en las civilizaciones más arcaicas y aisladas de las que se ha tenido conocimiento. No hay ningún pueblo ni período de la humanidad sin religión. Es algo que ha acompañado al hombre desde siempre, como la sombra sigue al cuerpo.

La existencia de Dios ha sido siempre una de las grandes cuestiones humanas, pues se presenta ante el hombre con un carácter radicalmente comprometedor. El hombre busca respuesta a los grandes enigmas de la condición humana, que ayer como hoy se presentan ineludiblemente en lo más profundo de su corazón: el sentido y el fin de nuestra vida, el bien y el mal, el origen y el fin del dolor, el camino para conseguir la verdadera felicidad, la muerte, el juicio, la retribución después de la muerte. Todo apunta hacia el misterio que envuelve nuestra existencia, de donde procedemos y hacia el que nos dirigimos, hacia aquella misteriosa fuerza que está presente en el curso de todos los acontecimientos humanos, y que impregna la vida de un íntimo sentido religioso.

  • ALUMNO ATEO: “Pero a mucha gente no le importa qué hayan hecho todos los pueblos a lo largo de la historia. No quieren hacer lo mismo que hacían otros en el pasado”

A.LL.M: No me refería a hacer lo mismo que nuestros antepasados. Toda persona hace muy bien en buscar su propio camino y ser distinta de quienes le han precedido. Me refería a que nunca está de más echar una mirada a la historia, aunque solo sea porque eso puede dar una cierta perspectiva que siempre arroja una luz sobre la propia vida. Como decía Aristóteles, si la religión es una constante en la historia de los pueblos, ha de ser porque pertenece a la misma esencia del hombre.

Por fuerte que haya sido a veces la hostilidad o el influjo secularizante de su entorno, jamás el hombre ha quedado totalmente indiferente ante el problema religioso. Dondequiera que hayan sido suprimidas las instituciones religiosas, o se haya perseguido de un modo u otro a los creyentes, las ideas y los hechos de la religión han vuelto a brotar una y otra vez. La pregunta sobre el sentido de la vida, sobre el enigma del mal y de la muerte, sobre el más allá, son interrogantes que jamás se han podido eludir. Dios está en el origen mismo de la pregunta existencial del hombre.

  • ALUMNO ATEO: “¿Y no cabe pensar que todo el universo es, simplemente, obra del azar?”

A.LL.M: Desde los tiempos más antiguos, el hombre se ha preguntado con asombro cuál sería la explicación de toda esa armonía que hay en la configuración y las leyes del universo.

Cuando el hombre de hoy –comenta José Ramón Ayllón– observa la complejidad y perfección de los procesos bioquímicos en el interior de una célula diminuta, o la de los más gigantescos fenómenos de movimiento y transformación de las galaxias; cuando se asoma al mundo microfísico y propone unas leyes que intentan explicar fenómenos que suceden a escalas de hasta una billonésima de milímetro; o cuando profundiza en la estructura a gran escala del universo hasta límites de más de un billón de billones de kilómetros; contemplando todo ese grandioso espectáculo, cada día con más profundidad gracias a los avances de la ciencia, resulta cada vez más difícil sostener que todo obedece a una misteriosa evolución gobernada por el azar, sin ninguna inteligencia detrás.

Allí donde existe un plan, ha de haber alguien que planifica. Y detrás de una obra de tal complejidad y de tales proporciones, ha de haber un creador, cuyo poder y sabiduría trasciendan cualquier medida.

Pensar que toda la armonía del universo y todas las complejas leyes de la naturaleza son fruto del azar, sería como pensar que las andanzas de Don Quijote de la Mancha que escribió Cervantes pudieron aparecer íntegras sacando letras al azar de una gigantesca marmita con una sopa de letras. Recurrir a una gigantesca casualidad para explicar las maravillas de la naturaleza es una explicación un poco ingenua.

  • ALUMNO ATEO: “¿Y no cabe también, como dicen algunos, que el mundo haya existido desde siempre?”

A.LL.M: Cuando vemos un libro, o un cuadro, o un edificio, inmediatamente pensamos que detrás de esas obras habrá, respectivamente, un escritor, un pintor, un arquitecto.

Y de la misma manera que a nadie se le ocurre pensar que el Quijote surgió de una inmensa masa de letras que cayó al azar sobre unos pliegos de papel y quedaron ordenadas precisamente de esa forma tan ingeniosa, tampoco puede decirse que aquel edificio “está ahí desde siempre”, o que ese cuadro “se ha pintado solo”, o cosas por el estilo. No podemos sostener seriamente que el mundo “se ha hecho solo”, o “se ha creado a sí mismo”. Son incongruencias que caen por su propio peso.

  • ALUMNO ATEO: “¿Ha de haber una “causa primera”?”

A.LL.M: «”No conozco ningún alfarero –dijo la olla–. Nací por mí misma y soy eterna.”

»Pobre loca. Se le ha subido el barro a la cabeza».

Así reflejaba Franz Binhack en su obra Topfer und Topf, con cierto toque de humor, lo ridículo que resulta esa actitud de cerrar los ojos ante la inevitable pregunta sobre el primer origen del ser.

Si de un grifo sale agua, es porque hay una tubería que transporta esa agua. Y esa tubería la recibirá de otra, y esa a su vez de otra. Pero en algún momento se acabarán las tuberías y llegaremos al depósito. Nadie afirmaría que hay siempre agua en el grifo simplemente porque la tubería tiene una longitud infinita.

«De la nada –explica Leo J. Trese– no podemos obtener algo. Si no tenemos bellotas, no podemos plantar un roble. Sin padres, no hay hijos. Así, pues, si no existiera un Ser que fuera eterno (es decir, un Ser que nunca haya empezado a existir), y omnipotente (y capaz por tanto de hacer algo de la nada), no existiría el mundo, con toda su variedad de seres, y no existiríamos nosotros

»Un roble procede de una bellota, pero las bellotas crecen en los robles. ¿Quién hizo la primera bellota o el primer roble?

»Los hijos tienen padres, y esos padres son hijos de otros padres, y estos de otros. Ahora bien, ¿quién creó a los primeros padres…?

»Algunos evolucionistas dirían que todo empezó a partir de una informe masa de átomos. Bien, pero… ¿quién creó esa masa de átomos?, ¿de dónde procedían?».

¿Quién guió la evolución de esos átomos, según leyes que podemos descubrir, y que evitaron un desarrollo caótico? Alguien tuvo que hacerlo. Alguien que, desde toda la eternidad, haya gozado de una existencia independiente.

Todos los seres de este mundo, hubo un tiempo en que no existieron. Cada uno de ellos deberá siempre su existencia a otro ser. Todos, tanto los vivos como los inertes, son eslabones de una larga cadena de causas y efectos. Pero esa cadena ha de llegar hasta una primera causa. Pretender que un número infinito de causas pudiera dispensarnos de encontrar una causa primera, sería lo mismo que afirmar que un pincel puede pintar por sí solo con tal de que tuviera un mango infinitamente largo.

  • ALUMNO ATEO: “Hay quien dice que les basta con saber que los seres simplemente existen. Que no les importa de dónde provienen y que, por tanto, no necesitan pensar más en ello”.

A.LL.M: Entonces estaríamos cerca de decir que no se debe pensar. Porque renunciar a tan importante parcela del pensamiento supone  abandonar un poco la realidad.

Si vemos una chaqueta colgada de una pared (el ejemplo es de Sheed), pero no vemos que está sostenida por una percha, y eso nos lleva a pensar que las chaquetas desafían a las leyes de la gravedad y cuelgan de las paredes por su propio poder, entonces no viviríamos en el mundo real, sino en un mundo irreal que nosotros mismos nos hemos forjado. De manera semejante, si vemos que las cosas existen y no vemos con claridad cuál es la causa de que existan, y eso nos llevara a negar o a ignorar esa causa, estaríamos saliéndonos del mundo real.

  • ALUMNO ATEO: “Pero algunos filósofos han asegurado que la relación causa-efecto no es más que una dialéctica ajena a la naturaleza, donde los fenómenos se repiten de manera incesante sin que esa relación de causa a efecto exista más que en nuestro entendimiento…”

A.LL.M: No parece que la noción de causa sea una simple elucubración humana. Es algo que comprobamos cada día, y que la ciencia no cesa de invocar. “Si veo unos niños –apunta André Frossard–, la experiencia me dice que no se han hecho solos. Podrá surgir quizá un filósofo afirmando que no puedo demostrarlo, pero también él se vería en apuros para demostrar que yo estoy equivocado si aseguro que han surgido de unas coles.”

Rechazar de esa manera la relación causa-efecto parece un atentado contra la sensatez. De hecho, los que así piensan, luego, en la vida normal, no son consecuentes con esa teoría. Saben, por ejemplo, que si meten los dedos en un enchufe, recibirán la correspondiente descarga, y por eso procuran no hacerlo. Saben que la relación enchufe-calambrazo no es una dialéctica ajena a la naturaleza que exista solo en su entendimiento…, aunque solo sea porque en los dedos no está el entendimiento. Cuando –negando la evidencia de las causas– dicen que todo lo que existe es fruto del azar, hacen una renuncia puntual al uso de la razón.

La fe cristiana confía totalmente en la recta razón, mediante la cual se puede llegar al conocimiento de Dios. Para el creyente, la razón es inseparable de la fe y ha de ser respetada como un don divino que es.

  • ALUMNO ATEO: Y si se puede llegar a Dios con la luz de la razón, ¿para qué es necesaria la fe?

A.LL.M: No es difícil llegar a reconocer que Dios existe. Hemos repasado algunos de los razonamientos que nos llevan a Él, y veremos aún bastantes más. De todas formas, el trabajo no siempre es fácil. Además de exigir –como sucede con todo conocimiento– una manera recta de pensar y un profundo amor a la verdad, hay que contar con que, en muchos casos, los hombres renunciamos a proseguir un discurso racional cuando comprobamos que sus conclusiones se oponen a nuestros egoísmos o nuestras malas pasiones.

Supongo que esta será una de las razones por las que Dios dio un paso adelante y, dándose a conocer mediante la Revelación, nos tendió la mano. Así, además, todos los hombres podemos conocer todas esas verdades de forma más fácil, con mayor certeza y sin errores.

Ahora bien, creo que estas en capacidad de responder de un modo razonable las siguientes preguntas:

  1. ¿Por qué crees que el hombre siempre ha pensado en la existencia de algo llamado “Dios”?

  2. ¿Qué opinas sobre la posición de muchos ateos que afirman que todo apareció por “azar”?

  3. ¿Esta bien unir la razón con la fe? ¿o deben separarse para no “contaminar” la fe con ninguna filosofía o pensamiento humano?

*Adaptación del libro: “¿ES RAZONABLE SER CREYENTE? – 50 Cuestiones actuales en torno a la fe” de Alfonso Aguiló, Editorial PALABRA -2da Edición-

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  1. Ahora, una parte del comentario de ADOLPHE GESCHÉ (católico), que responde a la pregunta: ¿Por qué creo en Dios?
    “Existe una tercera realidad que me enseñan los no creyentes. Su presencia me revela que en mí existe también el incrédulo. Es cierto que se da la división entre creyentes y no creyentes. Pero esta distinción es, a veces, demasiado cómoda. La frontera entre fe e increencia pasa por dentro de cada uno. Hay incrédulos que se pregun­tan a veces: “¿y si fuera verdad?”. Algo semejante sucede a creyentes. Esto prueba que todos los hombres se parecen. Y, como creyente, aprendo a no ser un hombre arro­gante, sin lisuras y fanático. No olvidemos que Sto. Tomás decía que la existencia de Dios no es evidente con la evidencia propia del mundo de los objetos.

    En todo hombre se da la duda y la fe. Yo diría incluso que la duda y la fe hacen honor a dos dimensiones que existen en nosotros. A su manera hacen también honor a Dios. Y es que, no lo olvidemos, nuestro Dios se ofrece a nosotros en esta fragilidad. Se niega a violentarnos y a anular nuestra liber­tad. La grandeza de Dios consiste en haber creado un ser que pueda decirle sí o no.

    San Pedro nos asegura: “Hacéis bien en prestar atención a la palabra como a una lámpara que brilla en un lugar oscuro, hasta que despun­te el día y se levante en vuestros corazones el Lucero de la mañana” (2 P 1,19). La fe se ofrece al corazón y a la inteligencia del hombre que somos. Es como la vigilante lám­para que brilla en nuestras iglesias; se levanta desde la profundidad de nuestra noche; se ofrece para que vivamos de ella; se ofrece como razón de vida. Así, el no creyente, me estimula sin cesar para que mi fe permanezca despierta, brillante, de modo que no cese de reanimarla continuamente; a veces, paradóji­camente, a partir del fuego de los no creyentes.”

    El artículo completo lo encuentras en:
    http://www.13chema.es/Documentos/Por%20que%20creo%20en%20Dios.htm

  2. ESTO POR SUPUESTO ES SOLO UNA OPINION, ESPERO NO OFENDER A NADIE

    1. ¿Por qué crees que el hombre siempre ha pensado en la existencia de algo llamado “Dios”?

    El hombre ha necesitado explicarse fenómenos inexplicables en un periodo de tiempo en el que la humanidad no tenia los conocimientos necesarios, al no encontrar respuestas, invento Deidades que solucionaban todos aquellos fenómenos inexplicables, dios es producto de la evolución de esos primeros ideales.

    2.¿Qué opinas sobre la posición de muchos ateos que afirman que todo apareció por “azar”?

    Me intimida pensar en el azar como una realidad, sin embargo, siendo realistas, no hay ninguna razón para pensar que en el universo fue creado por un arquitecto que jamas fue creado por nada, la razón me lleva a pensar que el diseño universal, aunque al parecer perfecto, es solo una forma en la que de manera “aleatoria” se presento.
    Al no conocer nosotros otro orden, suponemos que es “perfecto”.

    3. ¿Está bien unir la razón con la fe? ¿o deben separarse para no “contaminar” la fe con ninguna filosofía o pensamiento humano?

    Esta muy bien tener fe y creer en la razón, para mi no hay nada mejor que escuchar a una persona con convicción, las personas con fe hablan con convicción y en la mayoría de los casos con amor, respeto las creencias, y aunque muchas personas intentan cambiarme, entiendo porque tratan de hacerlo, lo hacen por amor, lo cual me llena de felicidad.
    Aunque pensemos diferente no hay razón para no llevarnos bien, el mundo es bueno por las diferencias, lamentablemente las diferencias son el principal problema con la humanidad.

  3. Dare mi opinion algo diferente, Creo que el humano siempre ha buscado algo superior a la realidad, y Dios es lo mas superior de este mundo y de lo que nuestra mente es capaz de comprender. Entiendo que mucho ateos digan que todo es al azar….. pero es muy bonito tener a un padre a quien recurrir en las noches y en las mañanas, hablar con el y tener respuesta durante el día, semana o tiempo..

    La verdad es algo muy inexplicable que solo aquellos que se arriesgan a creer en él lo saben. A los que quieren jugar a lo lógico, científico y seguro pues muy bien por ellos, si ahí se sienten completos y que no les hace falta nada.. felicitaciones por eso. Pero quien aun así no siente eso creo que vale pena arriesgarse a creer. Para los ateos dicen que es al azar.. tiene fe en algo superior, razón mmm interesante porque no creo que un arbol o algo por ahi me ha hecho un corazon, una capacidad de sentir culpa, alegria, enojo, etc. ademas unos pulmones, huesos y todo tan perfecto como nadie puede hacerlo, ni la naturaleza, ni el mar ni cualquier excusa que quieran utilizar. Y con respecto a lo de razon y fe. pues ambas de la mano, ya que Dios nos ha dado un entendimiento para llegara comprender lo grande que es el y que hay suficiente razon para tener fe que el vive.

    Terminando, quiero compartirles que en la biblia hay un libro que se llama Josue y en el capitulo 24 y versiculo15, Reina-Valera 1995:
    Si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; PERO YO Y MI CASA SERVIREMOS A JEHOVA.

    Este pasaje me gusta, pues Cada quien elige creer en lo que desea, en Dios, en la naturaleza en esto o en lo otro. Lo mas importante es que tengamos amor en lo que creemos y en las personas que habitan este mundo. Porque el que tengas una diferente creencia no quiere decir que no mereces respeto y valor. Quien quiera creer y seguir a mi Dios que bien y que bendición, porque sabe y tiene certeza de lo que hace. y quien NO pues también que bien y que sea feliz con lo que hace.. No entiendo cual es el dilema y la pelea de siglos ” que esto es lo correcto” “que Dios no existe” que no tiene explicación y tantos dichos mas…

    TODO es sencillo.. quien quiera bueno y quien no también.
    Pero YO creo en mi padre que venció a la muerte y que hoy camina conmigo, que diez mil caerán a mi derecha y diez mil a mi izquierda pero no me tocaran a mi.. Y que aunque yo viva o muera mi padre me levantara y me llevara con él, pues mi padre es Amoroso y misericordioso y también para todo aquel que en el crea. Y si ustedes no creen en eso de igual manera les envio bendiciones.

  4. Si nada se origina por obra del azar; ¿De dónde proviene Dios? Si Dios segun la religión existe porque si, entonces ¿Por qué nuestro mundo y todo lo que nos rodea no puede existir porque si?
    Acaso no se puede aceptar que las cosas se adaptan en este mundo. Todo no se genera porque “alguien” actua como un titiritero, moviendo los hilos del mundo. Hace muchos años, la Iglesia creia que los planetas daban vueltas alrededor porque Dios les dió la orden de hacerlo, castigaron a quienes tenian una idea diferente sin poner atencion a lo que tenian que decir, in considerar la mera posibilidad de que habia algo racional detras de todo eso. Para mi la iglesia actua como un niño, el cual se pone a llorar y golpear a quien derrumbo su castillo de bloques y lo mismo ha hecho por mucho tiempo.
    Segun mi opnion, cada un uno es su propio Dios, pues a El se le considera el que pone a nuestra disposicon todo lo que necesitamos, sin darnos cuenta que es nuestro propio deseo de obtener algo lo que nos mueve. Y si existe gente que te dá la mano, no es porque Dios les convencio de hacerlo, sino por interes, que tanto puede ser superficial como el hecho de autosatisfacer su idea de “hacer el bien”.

  5. Creer en “Dios” es creer en uno mismo..
    Dios solamente es un invento del ser humano. ¿Para que? Por necesidad. ¿Necesidad,de que? De que alguien te escuche,cuando nadie te da la razón. Tu creencia es creer en algo superiora vos, pero, eso crees. Lo superior a vos, sos vos superando tus propios obstaculos.
    Creer que “dios” es el creador de el universo, es totalmente FALSO.
    Porque el Ser Humano es “tan perfecto”? Millones de años de evolucion.

  6. Pero te voy a decir que hay la probabilidad que exista DIOS, tu crees que hubo una exploción y justo se puso la tierra y el sol para que tu evolucionaras, por que si hubieramos estado mas serca al sol nunca existiriamos pues haria tanto calor que no resistiriamos y mas lejos del sol nos congelariamos esa es una de las razones que me hace creer que existe DIOS.

  7. bueno amigo mio creo que con solo leer lo primero me doy cuenta de que no te has dado cuenta que poner como ejemplo un libro a comparacion del universo es pura vanidad, ya que es tan facil como mirar que nosostros no hemos creado el libro, el libro ya ha existido desde siempre solo fue transformado en esa forma, y la materia que tu vez la materia que percibes, no es mas que lo que siempre ha estado girando entorno a miles de años de movimiento y procesos que la transformaron, en lo que puedes percibir como un libro, un edificio, un auto o lo que sea que puedas percibir, si tu mente es tan poco habida de percibir lo que hay detras de lo que llamas dios que es a quien atribuyes todo por simple pretexto de no ver de una manera profunda.

  8. Muy bueno, pero muy largo para leer. ¿No lo tendréis por casualidad en formato vídeo? El tema de la existencia de Dios es un tema muy interesante, pero que nunca va a ser cerrado contundente-mente en ninguno de los dos sentidos (no existencia o si existencia), para que pueda darse la libertad de elección de cada uno. Al final, lo que a los Católicos nos prueba la existencia de Dios no son argumentos, que más bien la apoyan, sino una experiencia personal. Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él (1 Juan 4, 16).

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